CONSEJO
El miedo y la emoción tienen la misma firma corporal. La diferencia está en la interpretación. Con Reiki puedes transformar la energía del miedo en fuerza.
CÓMO HACERLO
- Coloca una mano sobre el plexo solar (donde suele asentarse el miedo) y la otra sobre el corazón.
- Respira profundamente y di: «Veo este miedo. Tiene permiso para estar aquí.»
- Deja que el Reiki fluya hacia el miedo, no contra él, sino con él. La resistencia refuerza el miedo.
- Pregúntale al miedo: «¿Qué quieres mostrarme? ¿De qué quieres protegerme?»
- Imagina cómo la oscura energía del miedo se transforma en un oro brillante: la misma intensidad, otra cualidad.
- Di: «Gracias por la advertencia. Ahora elijo la confianza.» Inhala la nueva fuerza hacia tu vientre.