CONSEJO
Los límites no son señal de debilidad, sino de respeto hacia uno mismo. Especialmente esenciales para las personas empáticas y los sanadores: de lo contrario, das más de lo que tienes.
CÓMO HACERLO
- Ponte de pie erguido y siente tu cuerpo como TU espacio.
- Extiende los brazos en todas las direcciones y gira lentamente. Ese es TU campo energético.
- Di: «Este es mi espacio. Yo decido qué entra y qué se queda fuera.»
- Imagina una línea fronteriza dorada alrededor de tu campo energético: clara, visible, respetuosa.
- Practica interiormente decir «no», amable pero firme: «Esto no es mío. Lo devuelvo.»
- Coloca las manos sobre el plexo solar (centro de poder) y siente tu propia fuerza y dignidad.