CONSEJO
Usui dijo: «No te enfades.» ¡Eso no significa reprimir la ira! Significa transformarla. La ira es una energía poderosa: úsala en lugar de ser usado por ella.
CÓMO HACERLO
- Siente la ira en tu cuerpo: ¿dónde se ubica? ¿Vientre, mandíbula, puños, pecho?
- Coloca las manos sobre ese lugar y respira hondo. Deja que la ira ESTÉ ahí.
- Di: «Te veo, ira. Proteges algo que me importa. Gracias por ello.»
- Exhala la energía roja y ardiente e imagina cómo se transforma en un oro decidido.
- Pregunta: «¿Qué límite se ha cruzado? ¿Qué necesito?» Deja que llegue la respuesta.
- La energía de la ira es ahora fuerza para actuar. Úsala conscientemente para lo que te importa.