CONSEJO
Un maestro de Reiki no es un gurú, sino un humilde servidor de la luz. Esta práctica te ayuda a salir del ego y a enseñar desde el amor puro.
CÓMO HACERLO
- Siéntate en Gassho antes de tu clase. Activa Dai Ko Myo.
- Di: «No soy yo el maestro: el universo enseña a través de mí.»
- Pide guía: «Muéstrame qué necesitan hoy mis alumnos. No lo que YO quiero mostrar.»
- Suelta tu ego. No hace falta la perfección: la autenticidad y el amor bastan.
- Envía Reiki a tus futuros alumnos: «Que cada uno reciba exactamente lo que necesita.»
- Abre tu corazón de par en par y di: «Sirvo. Con humildad, con amor, con luz.»