Hoy todavía no se trata de querer demostrar el Reiki. Hoy se trata únicamente de volver a sentir tus manos de manera consciente. Muchas personas usan sus manos durante todo el día, pero apenas las perciben. Justo ahí empezamos: de forma muy sencilla, muy tranquila, sin presión por lograr nada.
Hoy todavía no se trata de querer demostrar el Reiki. Hoy se trata únicamente de volver a sentir tus manos de manera consciente. Muchas personas usan sus manos durante todo el día, pero apenas las perciben. Justo ahí empezamos: de forma muy sencilla, muy tranquila, sin presión por lograr nada.
Siéntate cómodamente. No tienes que sentarte especialmente recto ni especialmente espiritual. Lo importante es solo que puedas permanecer unos minutos sin tener que recolocarte continuamente.
Coloca ambas manos sueltas sobre tus muslos. Las palmas pueden mirar hacia abajo. Cierra los ojos si te resulta agradable. Si prefieres mantenerlos abiertos, deja que la mirada descanse suavemente en un punto delante de ti.
Exhala con calma varias veces. No tienes que cambiar tu respiración. Deja simplemente que venga y se vaya.
Ahora lleva tu atención a las manos. No pienses sobre ellas, llega de verdad allí. ¿Sientes toda la mano o solo algunas zonas? ¿Los dedos se perciben con claridad? ¿Sientes la base de las manos? ¿Hay alguna diferencia entre derecha e izquierda?
Permanece así tres minutos. Si llegan pensamientos, es normal. Entonces di simplemente por dentro: "Vuelvo a mis manos."
Quizá notes calor. Quizá frescor. Quizá una ligera pulsación, hormigueo, pesadez o ligereza. Quizá al principio no sientas casi nada. Eso también está completamente bien.
Lo importante es esto: hoy no buscas una gran experiencia. Solo aprendes a escuchar con más precisión. La percepción se fortalece cuando se la invita con amabilidad.
Abre lentamente los ojos. Mueve un poco los dedos. Pregúntate: ¿cómo se sienten mis manos ahora en comparación con antes?
Tu respuesta pertenece a tu diario Reiki personal. Crece contigo cada día y queda solo para ti.
Practica varias veces al día
Al registrarte, los días sueltos se convierten en un camino: tu progreso se guarda, tu diario se conserva y los días de iniciación se abren en el momento adecuado.