Hoy practicas la percepción con algo vivo o natural: una planta, una hoja, una piedra, una flor o un trozo de madera. No entras en el papel de hacer. Entras en contacto.
Hoy practicas la percepción con algo vivo o natural: una planta, una hoja, una piedra, una flor o un trozo de madera. No entras en el papel de hacer. Entras en contacto.
Elige un objeto natural o siéntate frente a una planta. Tómate un momento para mirarlo de verdad. No juzgues. Solo está ahí.
Luego acerca lentamente tus manos. Con una planta, puedes mantener las manos a la izquierda y a la derecha de las hojas. Con una piedra o una hoja, puedes tomarla entre tus manos o sostener las manos por encima.
Permanece tranquilo de dos a cinco minutos. Respira suavemente. Mantén las manos abiertas. No tienes que enviar energía. No tienes que mejorar nada. Pregúntate simplemente: ¿qué percibo?
Si quieres, cierra brevemente los ojos. Muchas personas perciben entonces con más finura porque piensan menos en la apariencia.
Quizá una mano se caliente. Quizá la planta se sienta viva, fresca, delicada o amplia. Una piedra puede sentirse calma, densa o pesada. La madera quizá cálida y enraizada.
Quizá también notes que por dentro te vuelves más tranquilo. Eso también es percepción. No todo tiene que suceder directamente en las manos.
Intenta no imaginar algo encima. Di por dentro: "Me permito percibir honestamente." Si no viene nada, entonces hoy hay silencio. El silencio también es una respuesta.
Agradece interiormente a la planta o al objeto. No tiene que ser algo grande. Un simple gracias basta.
Tu respuesta pertenece a tu diario Reiki personal. Crece contigo cada día y queda solo para ti.
Practica varias veces al día
Al registrarte, los días sueltos se convierten en un camino: tu progreso se guarda, tu diario se conserva y los días de iniciación se abren en el momento adecuado.