Hoy reúnes los primeros catorce días. No tienes que aprender nada nuevo. Simplemente miras: ¿qué ha cambiado en mi percepción? ¿Mis manos se han vuelto más familiares? ¿Me he vuelto más tranquilo, más fino, más paciente?
Hoy reúnes los primeros catorce días. No tienes que aprender nada nuevo. Simplemente miras: ¿qué ha cambiado en mi percepción? ¿Mis manos se han vuelto más familiares? ¿Me he vuelto más tranquilo, más fino, más paciente?
Siéntate en silencio y coloca las manos en Gassho delante del corazón. Las palmas se tocan suavemente. Los pulgares pueden descansar ligeramente sobre el esternón.
Exhala con calma algunas veces. Luego recuerda los días pasados: sentir las manos, calor, bola de energía, mano sobre mano, corazón y vientre, agua, planta, respiración, intuición, recepción.
Ahora separa lentamente las manos y mantenlas delante del corazón, palmas frente a frente. Siente el espacio entre las manos.
Pregúntate:
Permanece en esta percepción silenciosa de cinco a diez minutos.
Quizá notes una diferencia clara con el día 1. Quizá la diferencia sea pequeña. Quizá no sientas más, pero estés menos tenso. Eso también es progreso.
Antes de una iniciación, no se trata de estar perfectamente preparado. Se trata de volverse honesto, abierto y tranquilo.
Si te preocupa no sentir lo suficiente, lleva contigo esta frase: "No tengo que ser especial para recibir Reiki." Tu tarea no es hacerte grande. Tu tarea es estar presente.
Coloca las manos sobre tu corazón y di por dentro: "Estoy preparado para recibir a mi propio ritmo."
Tu respuesta pertenece a tu diario Reiki personal. Crece contigo cada día y queda solo para ti.
Practica varias veces al día
Al registrarte, los días sueltos se convierten en un camino: tu progreso se guarda, tu diario se conserva y los días de iniciación se abren en el momento adecuado.