CONSEJO
A menudo somos más severos con nosotros mismos que con los demás. La autocompasión no es un lujo – es la base de toda sanación. Solo puedes dar lo que también te das a ti mismo.
CÓMO HACERLO
- Coloca ambas manos sobre tu corazón y cierra los ojos.
- Piensa en algo que te pesa o en lo que eres severo contigo mismo.
- Dite internamente: «Está bien. Soy humano. Puedo cometer errores.»
- Imagina que te abrazas a ti mismo – con tanto cariño como abrazarías a un buen amigo.
- Siente la calidez en tus manos y deja que la energía Reiki fluya hacia tu corazón. Lo mereces.
- Repite: «Soy suficiente. Tal como soy. En este momento soy perfecto.»