CONSEJO
No necesitas un lugar especial – el camino al trabajo, al supermercado o por casa es suficiente. Se trata de la calidad de la atención, no del lugar.
CÓMO HACERLO
- Detente un momento. Siente el suelo bajo tus pies. Activa Reiki en tus manos.
- Comienza a caminar lentamente. Siente cada paso: talón – planta – dedos. El suelo te sostiene.
- Respira al ritmo de tus pasos: inhalar en 4 pasos, exhalar en 4 pasos.
- Percibe tu entorno con todos los sentidos: colores, sonidos, olores, el aire en la piel.
- Imagina cómo con cada paso fluye luz desde las plantas de tus pies hacia la tierra – bendices el suelo.
- Después de 3–5 minutos, vuelve a detenerte. Siente la calma y la conexión que regala el caminar consciente.