CONSEJO
El perdón te libera A TI – no al otro. Mientras te aferras, la energía permanece bloqueada. No tienes que aprobar lo que pasó – solo soltar la carga.
CÓMO HACERLO
- Siéntate y coloca las manos sobre el corazón. Respira profundamente.
- Piensa en una persona o situación que te haya herido. Deja que el sentimiento esté presente.
- Di internamente: «Lo suelto. No porque estuviera bien – sino porque YO quiero ser libre.»
- Imagina cómo existe un lazo entre tú y esa persona/situación. Envía luz Reiki a ese lazo.
- Cuando estés listo, imagina cómo el lazo se disuelve suavemente. No con fuerza – con amor.
- Respira profundamente y di: «Soy libre. Elijo la paz. Mi corazón sana.» Coloca las manos en el abdomen y respira la nueva ligereza.