CONSEJO
El agua limpia en todos los planos. Esta visualización es especialmente poderosa bajo una ducha real: combina entonces el agua y la imaginación para un efecto doble.
CÓMO HACERLO
- De pie o sentado erguido. Cierra los ojos y extiende ligeramente los brazos hacia los lados.
- Imagina que sobre tu cabeza se forma una suave y cálida nube de lluvia hecha de luz.
- Comienza la lluvia: gotas cálidas y doradas caen sobre tu coronilla y se deslizan por tu cuerpo.
- Cada gota lava el estrés, las preocupaciones y las energías ajenas. Todo lo pesado se enjuaga.
- El agua de luz fluye a través de tu cuerpo hacia abajo y se lleva consigo todo lo oscuro hacia la tierra.
- La lluvia cesa. Quedas fresco, limpio y radiante, como tras una lluvia de verano.