CORAZÓN Y COMPASIÓN

Sanar al niño interior

Consolar al pequeño que llevas dentro

Lee los pasos una vez con calma antes de empezar: así te resultará más fácil ponerlos en práctica.

⏱ 3–5 min.
CONSEJO Tu niño interior guarda viejas heridas y anhelos. Cuando le das atención y Reiki, sanan heridas profundas, y te sientes más íntegro y vivo.

CÓMO HACERLO

  1. Cierra los ojos y coloca ambas manos sobre tu corazón. Respira suave y profundamente.
  2. Imagina que tú, de niño, estás frente a ti, a una edad en la que necesitabas consuelo.
  3. Mira al niño. ¿Qué necesita? ¿Que lo abracen? ¿Que lo escuchen? ¿Seguridad?
  4. En tu imaginación, acércate al niño. Arrodíllate y dile: «Estoy aquí. Estás a salvo. Nunca te he olvidado.»
  5. Abraza al niño y deja que la luz de Reiki fluya a través de tus manos hacia su pequeño corazón.
  6. Hazle saber al niño: «Lo hemos logrado. Todo está bien.» Acógelo en tu corazón.
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