CONSEJO
Los árboles son maestros del enraizamiento y del flujo de energía. Reciben luz desde arriba y nutrientes desde abajo, igual que tú como canal de Reiki.
CÓMO HACERLO
- Ponte de pie erguido, los pies a la anchura de las caderas y bien enraizados. Los brazos cuelgan relajados.
- Imagina que eres un árbol. Tus pies se convierten en raíces: profundas, fuertes, inquebrantables.
- Tu tronco es el tronco del árbol: erguido, flexible, vivo. La energía fluye por la corteza.
- Tus brazos se convierten en ramas. Elévalos ligeramente y siente cómo se extienden hacia la luz.
- Desde arriba recibes la luz del sol (energía universal). Desde abajo te nutre la tierra.
- Permanece 2–3 minutos como un árbol. Siente la calma, la fuerza y la sabiduría que hay en esta postura.