Hoy aprendes a percibir una mano con la otra sin tocarla. Es una buena preparación para el trabajo posterior de Reiki, porque empiezas a sentir con más conciencia la distancia, el calor y los campos sutiles.
Hoy aprendes a percibir una mano con la otra sin tocarla. Es una buena preparación para el trabajo posterior de Reiki, porque empiezas a sentir con más conciencia la distancia, el calor y los campos sutiles.
Siéntate cómodamente. Coloca la mano izquierda abierta sobre tu muslo o sobre una mesa, con la palma hacia arriba.
Ahora lleva lentamente la mano derecha por encima. Mantén unos cinco a diez centímetros de espacio entre las manos. La mano superior no toca la inferior.
Permanece así dos minutos. Deja que la mano derecha simplemente flote. Si el brazo se cansa, apoya ligeramente el codo o reduce la altura. No debe volverse agotador.
Siente en ambas manos al mismo tiempo. ¿Qué ocurre en la mano de abajo? ¿Qué ocurre en la de arriba? ¿Hay calor, atracción, hormigueo, presión, frescor o una sensación de conexión?
Luego cambia de lado. La mano derecha descansa abierta, la izquierda flota encima.
Quizá notes que una mano responde con más fuerza que la otra. Quizá la mano de abajo se caliente aunque no la estén tocando. Quizá aparezca una sutil atracción en el centro de la palma. Quizá también percibas la distancia de manera muy consciente.
Todo esto es percepción útil. No hay un resultado correcto.
Si no tienes claro si percibes energía o solo calor corporal, no tienes que decidirlo hoy. Al comienzo no se trata de poner etiquetas. Se trata de conocer diferencias sutiles.
Coloca ambas manos sueltas sobre tus muslos y siente después. ¿Están las manos más vivas que antes del ejercicio?
Tu respuesta pertenece a tu diario Reiki personal. Crece contigo cada día y queda solo para ti.
Practica varias veces al día
Al registrarte, los días sueltos se convierten en un camino: tu progreso se guarda, tu diario se conserva y los días de iniciación se abren en el momento adecuado.