CONSEJO
La respiración abdominal activa el parasimpático, tu «nervio de la calma». Solo 5 respiraciones reducen de forma medible la frecuencia cardíaca y las hormonas del estrés.
CÓMO HACERLO
- Siéntate erguido o ponte de pie. Coloca una mano sobre tu vientre y la otra sobre tu pecho.
- Inhala lentamente por la nariz (4 segundos). Siente cómo solo se eleva el vientre; el pecho permanece quieto.
- Retén el aire brevemente (2 segundos). Siente el silencio.
- Exhala lentamente por la boca (6 segundos). El vientre desciende. Deja que toda la tensión salga con la respiración.
- Repite este ritmo de 8 a 10 veces: inhalar (4), retener (2), exhalar (6).
- Imagina que con cada inhalación recibes energía terrestre dorada. Con cada exhalación se disuelven el estrés y la inquietud.
- Para terminar: tres respiraciones libres y profundas. Siente la calma en tu cuerpo.