CONSEJO
Cuanto más practiques sentir la energía, más sensibles se vuelven tus manos. Algunos sienten calor, otros cosquilleo, magnetismo o frescor. ¡Todo es correcto!
CÓMO HACERLO
- Coloca tus manos delante de ti con unos 30 cm de separación, las palmas enfrentadas.
- Acércalas muy lentamente la una a la otra. ¿A qué distancia empiezas a sentir algo?
- Prueba distintas distancias: 20 cm, 10 cm, 5 cm. ¿Cómo cambia la sensación?
- Ahora sostén una mano sobre distintas partes del otro brazo: muñeca, antebrazo, codo.
- Prueba distintos materiales: una planta, una piedra, madera, metal. ¿La energía se siente diferente?
- Toma nota mentalmente: ¿qué sientes? ¿Calor, frío, cosquilleo, densidad, vacío? Todo es información.